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viernes, 25 de junio de 2010

Villazón

Dos de los israelíes y los trabajadores de carritos.

BOLIVARIANA -Parte 2


El calor del micro se retiró instantáneamente. Ni bien puse un pie en la terminal de La Quiaca el clima árido propio de la puna jujeña caló profundo y se instaló en mi cuerpo hasta que me cobijé con la bolsa de dormir de Anto – para decirlo con precisión- una amiga copada de mi hermana. En un banco de madera gastada y medio roto me acomodé, convirtiéndome nuevamente en pulpo para aprisionar las cosas que traía acuestas.


No habían pasado muchas horas de mi despedida de Buenos Aires pero ya estaba con cierta picazón de relaciones sociales. Divisé a dos chicos que parecían del lugar que esperaban en la terminal igual que yo. De hecho, muchas personas esperaban en la terminal o hacían tiempo o se resguardaban del frío como si el lugar les invitase a quedarse, olvidando la precariedad de la casa terminal, los vidrios rotos de las ventanas o la desolación puertas afuera, puertas que no cerraban nunca. A uno de los dos chicos le pedí fuego, en parte para recargarme de nicotina, y me quedé hablando con la esperanza de que el tiempo corra más velozmente, con la esperanza de que el frío se aburriera y optara por abandonarme un rato, aún dejando de ser pulpo y a expensas de dejar mi mochila a unos metros de distancia. Mientras uno de los salteños o Maxi me contaba que estaban allí haciendo tiempo porque tenían que recoger un auto – porque trabajaba transportando coches en alquiler de una sucursal hasta la central, en Salta- unos mochileros que estaban cambiándose de ropas me miraban sin disimulo y yo respondía del mismo modo. Sin embargo, nadie dio el puntapié inicial. Primero pensé que eran franceses pero horas más tarde, una vez en la frontera de Villazón me dijeron que eran portugueses (aclaración: estaba muy dormida y eso disminuye considerablemente mis sentidos, menos el de la vista que –de por sí- se encuentra notablemente abreviado por los irrespetuosos y grotescos apuntes que consumí durante cinco años de carrera en la U.B.A.).


Todavía siendo de noche, los salteños me acompañaron y me depositaron del lado boliviano, una vez que cruzamos el casi seco río La Quiaca. La primera impresión que tuve al cruzar fue que estaba en tierra de nadie. Había unas cuantas personas apachurradas en la orilla de la primera vereda con la que uno se topa al cruzar, que sacaban ropa de a montones de bolsas gigantescas, mecánicas como máquinas. Fue una imagen repetida. Ya lo había visto en otro lugar. Luego de recorrer el subconsciente, me acordé de Canguro, una híper feria o “bolishopping” que queda sobre la avenida Constituyentes al fondo (dirección exacta en el conurbano bonaerense), pero a diferencia de aquel lugar, Bolivia no inspira miedo. Ese primer cruce fue sin documentación, sin siquiera la pregunta de un agente pues la frontera aún estaba cerrada.


En la cola para hacer el trámite conocí a un ostentoso grupo de israelíes. Aviran fue el primero en saludar. Papelerío argentino y, viceversa, boliviano. Como tardé en llenar un formulario, los israelíes terminaron antes que yo –aunque estaban después en la fila- y siguieron rumbo, pero quedaron otros dos colgados, también oriundos de Israel, que me adoptaron con una mirada, esas que uno echa cuando hay simpatía y quiere entablar una charla.


-¿Vas para Uyuni?

-Sí, ¿ustedes?

-También.


El desierto de Uyuni es el destino de todos los que cruzan la frontera y están de turismo, menos el de los portugueses mochileros que, como ya habían estado en Bolivia, se dirigían directo a Potosí.

Con mis amigos adoptivos (Liron y Homer) caminamos las siete cuadras hasta la terminal de buses. De camino nos comimos un desayuno bastante feo, con café instantáneo para al menos rellenar el estómago. Cuando llegamos, sacamos los boletos en el único lugar que los vendía con destino a Uyuni. Salía a las tres de la tarde, eran las 9 AM. La obligada espera en ese lugar nos hizo unir al gran grupo de israelíes que esperaban como nosotros y entablar conversación con lugareños.


Carlos Díaz y Raúl Fuentes son los creadores del Sindicato de Carritos, los que cargan el equipaje de los turistas. Dos ruedas de goma y una superficie plana de un metro por un metro fue la herramienta que les permitió levantar el negocio, que en verano –explican- es rentable porque hay mucho caudal de turismo.

En pleno hacer nada, los israelíes vinieron como con un cuento de chusmas “nos quisieron robar”.


-¿Qué?

- Sí. Tené cuidado con los niños, se nos abalanzaron y nos toquetearon los bolsillos.


Minutos más tarde, sentada yo en el monolito de una rotonda -lugar que elegimos como centro de reunión- se me acercó un niño de no más de 10 años. Tenía los ojos llorosos. Se me sentó al lado y le pregunté si estaba bien. El nene no me respondió. Me miraba, miraba todo como temeroso, como queriendo decir algo, pero su boca no se abría. Sus ojos estallaban y yo me estaba desesperando: “Qué te pasa ¿Querés llorar?”. “Sí”, respondió con un gesto. En ese momento los israelíes interrumpieron mi intento de conversación. “Alejate, él nos quiso robar, es peligroso”, me dijeron en inglés. Les respondí que poco me importaban sus intenciones, que era un niño que estaba llorando. Lo miré al pequeño y le dije: “¿Qué pasó? ¿Te mandaste una cagada?”.


-Sí –respondió con mucha timidez, descubriendo una de sus manos que estaba sangrando.

-¿Qué te pasó? ¿Te caíste?

-Sí – volvió a responder con la cabeza.


En ese momento los israelíes entendieron y uno me pidió que oficiara de traductora y que le pregunte si tenía hambre. Así fue que uno de ellos le dejó una moneda y el nene sonrío. Ya más en confianza se recostó justo a mi lado y como lo haría un perrito juguetón, intentó morderme la pierna. Lejos estaba yo de comprenderlo, sin embargo, en ese momento entendí que en este lugar -desconocido para mí- había algo nuevo en la forma de comunicarse y que ahí estaba la clave para acercarme a ellos.


Esa fue mi primera conclusión respecto de esta cultura –cercana en espacio pero de raíces muy lejanas- y mi primera forma de conexión con la gente del lugar, que claramente no estaría ya signada por las palabras.

viernes, 4 de junio de 2010

Éxodo jujeño


BOLIVARIANA - 1

El 3 de mayo partí rumbo a Jujuy en avión desde aeroparque. El pasaje me costó unos 580 pesos hasta San Salvador, dinero que se adicionó a los 80 del remis que me trasladó hasta la terminal de buses y me rompió el orgullo por no tener otra opción que me permitiera escapar a la obscenidad que impone el público cautivo del aeropuerto. Llegamos en unos 40 minutos gracias a la velocidad que imprimió el conductor sobre la máquina que se inmiscuyó dentro de una masa negra, producto de aquella noche sin luna. Los 80 pesos, por suerte, incluyeron la amabilidad del remisero que me ayudó a posarme sobre los hombros la mochila que llevaba a cuestas.



Una vez en la terminal, hice el estudio de mercado correspondiente, aquel que me permitiera viajar a La Quiaca con el menor costo posible, para luego cruzar a pie la frontera. En vano fue aquel esfuerzo por evadir algún que otro peso, todas las empresas barajaban los mismos valores. Balut, la que finalmente contraté, estimaba unos 35 pesos el pasaje.



En la fila de gente que se acumuló en su ventanilla conocí a Elena, una jujeña que había trabajado en Buenos Aires, en el barrio de Belgrano, justo a unas pocas cuadras de donde vivo. Nos quedamos hablando bastante porque el señor de adelante tenía problemitas y nos impedía cambiar de ubicación en la cola. Me contó así que en la city cuidaba a una persona discapacitada que tenía una hija. Una nena con la que se encariño, una niña que tuvo que dejar de ver a su pesar por que la señora, que vivía sobre las barrancas, no le pagó jamás esos dos meses de trabajo. Ahora estaba en San Salvador porque se tenía que operar de los riñones. Había estado internada unos días y no recuerdo por qué finalmente le dijeron que era mejor que se volviera a su casa, que era más seguro por las pésimas condiciones edilicias e higiénicas del centro de salud. Y allí estaba ahora, buscando su DNI en la ventanilla porque le habían sacado el pasaje desde otra sucursal. Largos minutos tardó en encontrarlo hasta que ¡Eureka! Allí estaba Elena documentada.



Cuando las dos tuvimos nuestros pasajes en la mano, me acompañó a comer un paty en los alrededores de la terminal. Yo no había cenado y eran las 12 PM, vale decir, estaba famélica. Finalmente, fueron un pancho y unas papas fritas los responsables de que dejara de tener hambre y comenzara a sentir la sangre más espesa, como consecuencia del aceite refritado, viejo y pasado de las papas, que eran ya las últimas que llenarían un cono de cartón ese día. Y sólo por cinco pesos con cincuenta.



Mientras hablaba con Elena de mil cosas a la vez esperábamos el bus convertidas en pulpo. La mochila de mano y la grande bien juntitas sobre el piso y siempre con alguna extremidad que hiciera contacto con ellas, para no perderle el rastro ni avivar a rastreros.



Elena se fue. “Chau, chau” y teléfono de por medio. A los minutos me subí al mi bus. Dormí placenteramente todo el viaje a La Quiaca. Me tocó sentarme al lado de una chola que venía en el micro de antes. El primer contacto fue de esos que uno no elige, ella dormida, con una pata sobre mi asiento. Una mueca de empatía, una o las dos comisuras de los labios jujeños hacia el norte fue lo que recibí de aquella adorable mujer ante el reclamo del servicio que había adquirido previamente en la terminal. Prefiero recordar su incansable amabilidad, la que dejó el asiento de pana roja calentito como envuelto con una bolsa de agua hirviendo. Así fue que me cobijé con mis calzas de tenis que se intimidad con el frío nocturno norteño pero que no se animan a pedirme más. Un abrigo de corderito se le derramó a la chola hacia la parte de mi asiento. Esa fue su segunda inconciente amabilidad, que emanó calor sobre mi cuerpo cuando me acurruqué cerquita, y el último gesto hasta la parada final. 5 AM.




jueves, 1 de abril de 2010

Miss Pepper: "Comer bien no debe ser un lujo"

Publicado el 26/3 en el suplemento Si!
Texto: Ivanna Barbagallo
Foto: Marcelo Genlote

La francesa Elsa Manelphe encarna a una superheroína que propone una revolucionaria cocina sustentable.
Poner en un bowl. ¿Música? La cantidad necesaria y las ideas ya refrigeradas. Batir hasta obtener una receta rica y barata. Por último, estirar la política con el palo de amasar hasta lograr el tamaño de un plato. Pimentar.



Elsa Manelphe hace política con lo más básico: la comida. Pero esta francesa que cocinó un par de viernes en Un Mundo perfecto, el programa de Roberto Pettinato, lo hace como Miss Pepper, una super heroína que lucha contra la comida chatarra y el delivery. El antídoto son los platos tuneados con muchas especias, quizás porque aprendió a usarlas en su tierra natal: Reunión. Una pequeña isla, colonia francesa cerca de Madagascar, donde convergen culturas gastronómicas de Africa, India, China y Europa.

Esta politóloga y periodista se acercó al arte culinario hace nueve años, trabajando como camarera en París, mientras militaba en el movimiento slow food. Luego se animó a preparar caterings para cumpleaños de conocidos. Ahora la nombraron presidenta de Los discípulos de Escoffier en Argentina y Uruguay, una logia que reverencia al chef inventor de la cocina francesa que hacía acción social desde la hornalla. Es pionera en la cocina sustentable: comidas recicladas que no carecen de sabor. "El año pasado escribí en una revista recetas de cocina y con los restos di recetas de cosmética".


-¿Cómo nació la heroína?

-Escuché a muchos chefs académicos que venden los mejores productos, carísimos, pero comer bien no debe ser un lujo. Lo mejor sería que todos pudieran acceder a los buenos productos, pero hay que ser pragmáticos. La gente pobre piensa que no tienen acceso a la buena cocina pero también se puede cocinar rico con productos baratos.

-¿Cómo se localiza a Miss Pepper? ¿Tiene su 0-800?

-Sí, voy a lanzar una marca de especias, que van a venir dentro de una píldora como de medicina, con un prospecto con comics que dice: llamá a Miss Pepper.

Su espíritu es punk: recupera el "do it yourself" pero para la cocina. Así se ganó una sección en el programa radial Keep Rocking de Zeta Bosio (Rock & Pop) donde improvisaba una receta a partir de una canción, a través del proceso de sinestesia.

-Vos rockera, ¿cuál es ese otro tema que también te gusta?

-Frank Sinatra, me re inspira, tengo un playlist para cocinar.

-¿Cuál fue tu primer CD?

-Red Hot Chili Peppers (cuac).

-¿Qué te gustaría escuchar en este mismo momento?

-Escucharía Grizzly Bear, rock experimental.

-¿Qué receta le iría?

-Haría un sorbete de ají y frutilla, con un poco de vodka. Sería como una entrada helada, cremosa. Me gusta el contraste porque es fresco y picante.


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Bonus track!



Sorbete Frozen Picante
Por Miss Pepper

Un día antes...

- Cortá un ají (morrón rojo) bien limpio y sin semillas en tiritas y congelalo.
- Sacale el cabito a 500 gramos de frutillas bien limpias y congelalas.

Al otro día...

- Poné todos los ingredientes congelados en la licuadora como si fueran cubos de hielo, agregale dos cucharadas grandes de salsa de soja, dos de azúcar y una de tabasco y procesá hasta obtener una crema helada... (el color es divino).
- Servilo y consumilo enseguida, en una copa de helado con un cachito de vodka encima, una hoja de albahaca y pimienta negra molida...

jueves, 25 de marzo de 2010

Emiliano Peña: "Siempre fui un melómano"





Publicado por el suplemento Si! el 19/3

Texto: Ivanna Barbagallo
Foto: Andrés D´Elia


En las fiestas de El Rancho, si no teníamos con qué tocar, tocábamos con cacerolas": así recuerda Emiliano Peña (21) su inicio como DJ, en el 2008, como parte del colectivo arty y fiestero Mugre. Aquella casa en Belgrano, testigo de trasnoches intensas, fue caldo de cultivo de artistas como Lo Pibitos y Beatdekids (Emiliano como DJ a dúo con Mano Leyrado como VJ). Ahora aporta a Undertones su estilo refrescante y apto para el cachengue: miami bass, dubstep, house, tropical.


Criado entre artistas (mamá en la ópera, papá actor) si no compone, ve videos o lee: ¿El último? Uno de sociología, La música en Occidente. Parece haber sólo notas en su cabeza, ¿y en el teléfono? "No, es muy viejo".


-¿Y cuál fue el SMS más raro que te mandaron?

-Me llegaban unos "consejos para conquistar chicas: 'agarrala de atrás y besala'". Raro, ¡nunca mandé ningún mensaje!

-Como DJ, ¿cuál sería ese otro tema que también te gusta?

-Siempre fui un melómano. Me gusta el hardcore y el jazz.

-¿Y ves esa amplitud en la escena electrónica local?

-Sí, y es parte de una revolución: después del 2004 explotaron géneros. Es música con la que podés hablar, más bailable, más social. No abunda la pastilla, no es estar compenetrado en un sonido que te mambea.

-¿Cómo es la actitud del DJ en esa revolución?

-Antes, el DJ tenía que poner lo último pero ahora la data de la música es más accesible y podés poner cosas viejas y nuevas.

-¿Cuál es tu vicio?

-Bajar discos por Internet. Buscar constantemente data de artistas nuevos de diferentes géneros.

-¿Cuál fue el último CD que compraste?

-SEnDCecile Italy, un compilado de artistas italianos que compré por Internet.

-¿Y vos pensás editar?

-Quizás el año que viene. Me estoy nutriendo en la tecnología aplicada al audio, lo que tengo todavía no sale de mi compu.

-¿Qué te gustaría escuchar en este mismo momento?

-¿Ahora, con vos? Un poco de John Coltrane.

viernes, 12 de marzo de 2010

Cuerpo, luego existo


La compañía comenzó con sus ensayos para la temporada 2010 que estrena el 19 de marzo. En exclusiva, el Sí! presenció los intensos entrenamientos de los nuevos... ¿actores? ¿atletas?


Publicado el 5/3 en el suplemento Si!

Por Ivanna Barbagallo


Si Nietzsche viviera se le piantaría un lagrimón. Porque vería algunos de sus conceptos hechos materia en el show de Fuerza Bruta. El espíritu libre: el hombre despojado de los pensamientos del entorno, de todas las estructuras, que deja aparecer la libertad de los instintos naturales. Eso intenta el espectáculo que nació en el 2005, duró tres meses en Buenos Aires y salió de gira al mundo. Laura Mesigos, una de las entrenadoras, asegura: "El director tiene una sensación, no ideas".


Tomás Milton (26) quedó elegido en el casting que congregó a cientos de chicos sedientos de Fuerza Bruta. "Las pruebas fueron bailar murga y correr en una cinta a más de 14 km/h", recuerda. Ambos son los números masculinos. Ellas preparan una caminata sobre un cortinado plateado y una secuencia de nado desincronizado en una pelopincho gigante y transparente, que cuelga del techo (foto). A las 19 se van retirando todos de la sala Villa Villa, en el C.C. Recoleta, después de tres horas diarias de entrenamiento. El trabajo arduo es bien descrito por Tomás: "El cuerpo es el actor principal, no hay texto, entonces está antes que tu cabeza".


Fabio D'Aquila, coordinador general de la compañía que surgió de De la Guarda, amplía la idea de la supremacía del cuerpo.-¿El lenguaje corporal es la clave que permite que funcione en otros lados del mundo?-Tal vez, porque no hay que entender intelectualmente pero se puede vivenciar. FB atravesó Taiwán y Londres y Nueva York (donde un elenco yanqui continúa con el show).


Una de las ideas rectoras es "meterle presión al cuerpo para que éste modifique su estado", explica Fabio: "La gente entra en una escena dramática y se empieza a cargar. Hay momentos en que estás muy pegado a otro y por ahí no te gusta, pasa como en el subte pero acá podés descargar porque al final se pasa música y cae agua y la gente explota. Si ves a chicos lo entendés, pero cuando un tipo de traje o una señora salta bajo el agua te das cuenta a qué nivel se desestructuran".

lunes, 1 de marzo de 2010

"Practico la filosofía barata"

La hija de Leonor Manso y Patricio Contreras tiene su primer protagónico en
"La mosca en la ceniza".
Publicado por el suplemento Si! el 26/2
Por Ivanna Barbagallo

Revivir con cenizas a una mosca ahogada. Aquel truco de campo se resignifica como metáfora en La mosca en la ceniza, el film de Gabriela David que Paloma Contreras (26) coprotagonizó y estrenará el 25 de marzo. Es la historia de dos chicas del noroeste argentino que vienen a Buenos Aires para alejarse de la miseria, pero una trampa las obliga a prostituirse.


-¿Qué tiene de particular el film?

-La carga de mi personaje y que Gaby quería mostrar la relación de dos amigas por eso improvisamos escenas sobre la vida de los personajes previa al conflicto que cuenta la película para que María Laura Cáccamo y yo lleguemos al rodaje con un vínculo.

-¿Te preocupa la problemática?

-Habla de la fragilidad del sistema democrático porque recicla la figura del desaparecido. El Poder Ejecutivo no es el criminal, como pasó en la última dictadura-, pero hay un arreglo con parte del Estado y complicidad de la sociedad.

-¿Pudieron hablar con chicas recuperadas?

-No. Las contactamos a través de una asociación. Se resisten a contar su historia porque son rechazadas y hasta tomadas como putas. Además, son el testimonio vivo de que uno se hizo el boludo.


Permanece con el ceño fruncido hasta que se despega de la seriedad que imprime el tema, entonces se relaja y deforma el lenguaje. Estudia Artes Combinadas en la UBA por placer y porta una tolerancia musical realmente amplia. "Puedo escuchar desde Los Redondos a Luis Miguel porque la música tiene el impacto menos intelectual", asume una Paloma menos intelectual...


-¿Qué temas te hubiese gustado componer?

-Uno es Virgen de riña de IKV.

-¿Viste que están amagando con volver?

-Sí. Queremos que Emmanuel deje esa actitud de Facebook y vuelva a ser lo que era, jaja.

-¿Cuál fue el primer y el último CD que compraste?

-El primero fue Horno para calentar los mares de IKV, el último uno de Diego El Cigala y Bebo Valdez, Lágrimas negras. Y uno de Miranda!, debo decirlo...

-¿Estudio o estadio?

-Volví a las andanzas en el Vélez de Charly y me volví a conectar con la masa. Pero para apreciar sonidos prefiero el estudio.

-¿Qué ringtone tenés?

- Tenía uno que grabamos con amigas de Mujer amante, de Rata Blanca. Lo cambié porque me miraban raro.

-Si tuvieses que inventar un 0800-tu nombre, ¿qué servicios ofrecerías?

-0800-opiniones. Es como psicóloga pero más barato, sin estudiar. Tengo un grupo de amigos con quienes practicamos mucha filosofía barata.

-¿Cuál fue el SMS más raro que recibiste?

(Risas): -"Te voy a atornillar", de un chico con una gran impunidad.

lunes, 15 de febrero de 2010

Juana Repetto: "Es difícil laburar con mi viejo"


En "Nico trasnochado" (sábados a las 23, por El Trece) hace notas indefinidas: "No sé qué es lo que hago".


Publicado por el suplemento Si! el 12/02
Por Ivanna Barbagallo

Algo colgada, desordenada, pasiva. Relajada sí, desatenta nunca. Se pierde y vuelve. Cumple, dice. Vive sola, se asusta, no se gusta. Se raya, es libre, se apabulla: a los 21 años, Juana Repetto participa en el programa de su padre Nico trasnochado (sábados a 23, por El Trece) con notas que ella misma indefine: "No sé qué es lo que hago".

-¿Cómo es la experiencia de trabajar con tu papá?

-El es súper exigente aunque yo sé que cumplo. Es difícil laburar con él porque si tengo un problema no puedo discutir como con un jefe. Le había pedido estar en producción porque no pensé que podía encajar en su programa y porque el año pasado no trabajé: estuve haciendo ropa.

-¿Y con la ropa qué hiciste?

-Regalé mucho. Como cuando cocinás; después no te da hambre. Me gusta reciclar porque sabés cuánto valen las telas y no querés comprar más caro. Si no empezaba a trabajar, iba a estudiar Diseño de Indumentaria.

Pasan los minutos y el café y se le caen pedazos de vulnerabilidad oculta tras el look de chica rocker, de uñas azules despintadas. Juana Repetto se autoproclama fanática de los Beatles, y señala el último tattoo que se hizo en la espalda: "All You Need Is Love".

-¿Qué tema te habría gustado componer?

-No habría podido, me gustaría saber cantar. Act Naturally, de las mejores de los Beatles.

Una estrellita en el tobillo fue el primer tattoo que se hizo, bien tumbero, a los 14. "Era una etapa de rebeldía. Ahora tengo mi personalidad, me agarran rayes conmigo, pero no soy la persona más cuerda que vas a conocer".

-Sos rockera, ¿hay algún otro tema que también te guste?

- El Matador de Cacho Castaña, lo ponen y me vuelvo loca.

-Te acordás del último CD que compraste?

-Me robaron todos y me compré la discografía de Los Beatles. Menos los masterizados, por caros.

-¿Y el primero?

-De Thalia, Chiquititas o Shakira.

-¿Cuál es tu mayor vicio?

-Mis amigos, un vicio sano. Como que no puedo vivir sin ellos. Me divierte juntarme a comer asados, aunque a mí me hacen verduras porque no como carne.

-Si inventaras un 0-800 con tu nombre, ¿qué ofrecerías?

-0-800 te cuido el perro. Me gustan los animales por eso no los como.

-¿Cuál fue el SMS más raro que recibiste?

-Uno de unos árboles de Navidad. O "Jesús y la Virgen te acompañan, reenvía esto a 12 personas".

-¿Cuánto durarías sin celular?

-Una semana. Cada vez menos puedo estar sin teléfono, más que nada por mi vieja: si estoy sin celular se vuelve loca.

-¿Qué tema te gustaría escuchar en este momento?

-Cualquiera de Amy Winehouse. Canta de puta madre y es medio jazzera.

martes, 2 de febrero de 2010

Fantasía corporal

Yamandú Rodríguez, guitarrista de Loquero, presentó su última exposición en La Feliz.

Publicado el 29/1 en el suplemento Si!
Por Ivanna Barbagallo

"¿Existe el sexo sin amor? Todos queremos que nos amen. Por eso nos desnudamos. Chicas expuestas en la era de la autosatisfacción, bajo el brillo naturalmente estimulante de la luz artificial. No queremos estar solas; en fin, no hay uno sólo de nosotros que no sufra. Por eso nos desnudamos ¿Querés entrar? Abajo de la ropa estoy yo. No hay espía, está todo a la vista". Aquel fragmento (de Mariana Mariasch) es la presentación de Daft Punk está tocando en mi habitación, la nueva muestra de Yamandú Rodríguez.

Fotos de chicas con o sin ropa y (siempre) sin rostro se exponen hasta el domingo en Mar del Plata."Me pasó: me pedían que me las cogiese y yo quería sacarle fotos", revela el guitarrista de Loquero, que explora esta temática desde hace siete años, cuando una chica le pidió que le filme sólo la cara mientras ella se masturbaba (vale decir: como el videoclip de Babasónicos, Rubí).

En aquel encargo encontró una atracción: "Me interesan las fantasías que se expresan en los cuerpos". La muestra está en Mundo Dios, galería portuaria donde además nacieron las fiestas Chaav (ver Bonus Track).

El ambiente es intimista, como el cuarto de un artista: sillones, una lámpara de pie, una guitarra para zapadas, Daft Punk de fondo, una puerta que se abre con un cuchillo de untar y los clicks constantes de la cámara.

-¿Cuál fue la situación más rara durante una sesión de fotos?
-Una modelo me pidió que le sacara fotos en un boliche en Valparaíso, Chile. Nos pusimos en una salida de emergencias y, en pleno cambio de ropa, se tiró sobre unas bolsas de basura que había y se cortó la pierna. Justo cayó uno de seguridad que no entendía nada, le explicamos que era una sesión de fotos y seguimos... porque ella me pidió que le sacase mientras sangraba.











Bonus track:

Madriguera marplatense



El lugar es un antro. El lugar es perfecto. Un altillo, varios cuartos, la parte superior de un edificio que se cae a pedazos. Un grupo de 12 amigos que organizan unas fiestas con cada vez más convocatoria en La Feliz: las Chaav.

La séptima se realizó el sábado pasado (con muestra de Yamandú Rodríguez incluída) y podría ser la última por quejas vecinales. Dale duro, Dj Paat, RS per adulti y Guille Bone, (dos que tocaron en bata), Domingo, Dintun (MDQ), Sam y Soan, Lucas Luisao y Operadora estuvieron sacando chispas a los bafles.
Entre los 12 conformam las bandas Krmpack, Domingo, Los Dientes, Tronador y algunos están en la organización de Trimarchi DG, el encuentro de diseñadores gráficos más grande de Latinoamérica, que en 2009 tuvo su octava edición.



"Los organizadores tenemos nuestros propios proyectos y sino los inventamos", asegura Matías "Chaav" Moreno (28), quien le dió el nombre a las fiestas. "En la escuela me decían "Chavo" y no me gustaba, entonces lo deformé. En el grupo nos manejamos muy fruteramente, sin mucho sentido y DJ Paat, otro organizador, me agarro de punto y no paraba de llamarme Chaav. Cuando pensamos en el nombre de la fiesta salió un poco en joda que sea mi apodo", relata Matías. Y agrega una nota al pie: "Ojo, las fiestas no son mías, soy uno de los que menos aporta porque vivo en Capital Federal".

Créditos: Foto 1: Yamandú Rodriguez. Foto 2: Alejandro Mercado

viernes, 22 de enero de 2010

Chicos de calendario


Publicado el 22/1 en el suplemento Si!
Por Ivanna Barbagallo

Doce bloggers de distintas provincias pusieron la cara (¡los cuerpos!) para hacer un almanaque y, con la venta de lo recaudado, comprarán varias compus para hospitales de niños: el primer beneficiado será el Materno Infantil de Mar del Plata.

Mónica Salinas y Ezequiel Alvarez (alias Monika MDQ y Tumbalito, respectivamente) fueron los bloggers mentores del proyecto solidario. "Tratamos de restarle importancia al calendario. Por eso en las fotos nos pusimos a nosotros, personas comunes. Le damos prioridad al objetivo: que PC portátiles con conexión Wi-Fi sean usadas por los chicos. Hay muchos que lo pagaron pero no se llevaron el calendario porque la gente quiere colaborar", relata Ezequiel sobre la iniciativa.

Hace un par de años, él creó Chuenga, un sitio que nació para difundir blogs en el país. Fue ahí donde, más adelante, encontró los bloggers para el almanaque. "Chuenga es un clon de www.meneame.net", admite Ezequiel sobre el original español.

Mónica es una blogger con algunos años en la red marplatense, que indica que con lo recaudado querían también "ofrecer algo cultural". Y denuncia: "Elegimos primero el Materno Infantil de Mar del Plata porque tienen a Mirtha Legrand y a María del Carmen Argüelles (NdR: señora bien de la Feliz) como madrinas pero sólo de nombre. Están abandonados".

La cocina del proyecto fue muy artesanal: un boca a boca y un amigo que preste la cámara para la foto. En principio, las femmes iban a posar pero recularon, así que fueron los machos los que pusieron caras a la obra.

Eduardo Fortes, un blogger de 21 años de Mar del Plata, relata: "Primero eran fotos comunes pero después terminaron siendo más sexies. Me las sacó otro blogger de acá, Cristian Bezkerle, que es fotógrafo pero no quiso salir".

"Ayudé en la organización y el resto de los chicos fueron llevando adelante la idea. Fui de los primeros en posar, me fotografió mi socio", afirma Gonzalo Martínez Hoc, de San Isidro, un blogger retirado de 26 años que se dedica a Namastek, la empresa que armó de diseño web, y a moderar comentarios en Chuenga.

Matías Laporte, de Buenos Aires, es otro de los bloggers veinteañeros que, como nunca había participado de una causa a través de Internet, decidió posar por los más pequeños. Se enteró de la movida por un mensaje que le dejó Mónica en Twitter (del mismo modo que encontró el trabajo de tester de videojuegos que mantiene desde hace siete meses).

A ellos se les sumaron Javier Salinas (Mar del Plata), Lisandro Carnielli (Santa Fe), Mariano Luque (Córdoba), Bachi (Córdoba), Eduardo Farabello (Entre Ríos) y Gustavo Fuentes (La Rioja). El proyecto se llevó a cabo en un mes y sin inversión previa. Crearon la plataforma www.porblogschicos.com y lograron vender 150 almanaques gracias a que cada uno puso lo que tenía a mano: su blog, su cámara, su pose.

domingo, 17 de enero de 2010

"Justicia pero sin violencia"


Publicado en el suplemento Si! el 29/12/09.
Por Ivanna Barbagallo

Ayer, el festival que reclamó el cese de impunidad en casos de represión policial contra jóvenes comenzó pasadas las 18 en Plaza de Mayo. Resistencia Suburbana cerró a la madrugada.

"De acá en más vamos a una lucha fundamental y por el sólo objetivo de que no maten más jóvenes", propaló Rubén Carballo padre, quien dio inicio a la reunión.

Metele Plancha abrió el festejo musical a las 19 y los siguieron Ser Utópico; Umbanda; La Colosa; Viejas Locas (sin Pity Alvarez), quienes luego cambiaron al baterista Abel Meyer por Emiliano "Chato" Rodríguez y tocaron algunos temas con la formación de Motor Loco. Después sonó Ojos locos, El bordo y Resistencia Suburbana, que puso el broche hasta la 1.30 horas de hoy.

Daniela Springer (24), organizadora del evento y víctima de la represión en el Estadio José Amalfitani durante el regreso de la banda Viejas Locas el 14 de noviembre, aseguró que "los equipos de sonido fueron prestados por Fénix", la empresa que organizó el recital en Vélez Sársfield.

Además, la estudiante de Ciencias de la Comunicación de la UBA agregó que habló con la policía para que no se acerque hasta el escenario hasta que, en caso de disturbios, los organizadores del evento se lo pidieran. Los oficiales de la comisaría Nº 2 esperaron afuera de la plaza durante el evento porque no hizo falta su intermediación.

En el tono pacifista en que se desarrolló la velada, la mamá de Rubén gritó al micrófono emocionada: "Quiero justicia pero sin violencia. Que el gobierno haga algo para enseñar a la policía cómo deben tratar a la comunidad para que ellos y nosotros enseñemos a nuestros hijos a valorar la vida a cada instante".

En la primera fila de la columna que marchó a la plaza estaba la diputada Victoria Donda, militante de la agrupación Libres del Sur y alejada del bloque oficialista, quien destacó que le propusieron a Carballo formar una comisión que investigue los casos impunes de represión institucional contra jóvenes.

"La propuesta es porque hay muchos casos de familiares que ni siquiera tienen abogados querellantes y porque creemos que en conjunto es mejor que caso por caso por los recursos que tiene la cámara", agregó.

El caso de Luciano Arruga aunque tiene abogados querellantes entraría dentro de los casos a ser investigados por la nueva comisión porque "necesita apoyo político". La propuesta podrá concretarse a partir de marzo, cuando las comisiones empiecen a funcionar y se elijan las nuevas autoridades.

Entre otros casos, el reclamo se hizo para pedir justicia por Luciano Arruga, Diego Lucena, Walter Coronel, Patricia Gasparoti, Oscar Romero, Mario Velazco, Leonel Cabrera, Romina Oliva, Marcelo Rivero, Joan Marcelo Spindola, Romina Oliva, Piki Cardozo, Marcelo Abalos, Andrea Viera, Rubén Galarza, Adela Martínez, Abraham Arce, César Ceballos, David Ferreyra, Gabriela Martínez, Esteban Ibáñez, Ignacio Ramírez Brisa y Carlos Lopresto.

sábado, 12 de diciembre de 2009

Antesala del infierno


Publicado por el Si! el 20/11
Por Ivanna Barbagallo

Seis días atrás, Viejas Locas regresó después de casi una década, con un show en Vélez. La data, a esta altura de la semana, es tan caduca como los sistemas de prevención y organización que, a cinco años de la tragedia de Cromañón, siguen sin dar las garantías necesarias. Mientras tanto, Rubén Carballo sigue internado en coma profundo, a causa de una fractura expuesta de cráneo y después de ser encontrado (14 horas más tarde) en las cercanías del estadio.

Convocados por el Sí!, tres testigos directos de los disturbios se aprestaron a dar su versión de los hechos. Cabe decir que pese a haber comprado su entrada en tiempo y forma, nunca pudieron ingresar al estadio. Nicolás Sirerol (21), explica: "Entre la valla y la pared había un espacio muy angosto, era evidente que iba a haber presión entre la gente, pero no estaban rompiendo nada". Cuenta que a las 21 entró con sus amigos al barrio Kennedy, porque vieron lanzar los primeros gases, balas de goma, golpes y avanzar a la policía montada a caballo.

Según Bruno Pignolo (20), los que quedaron atrapados entre las vallas y las rejas del barrio saltaban desesperados hacia adentro del complejo. Uno de ellos fue Martín Ibalo (18), amigo de Rubén Carballo, que relata: "Me corté la mano cuando salté la reja del complejo para evitar que me pegue la Policía". La misma herida en la mano y el mismo relato salen de la voz de Daniela Springer, una estudiante de Ciencias de la Comunicación de la UBA, de 24 años. "Cuando se rompió la reja apareció un helicóptero que nos alumbraba. Todos corrían porque la montada se había metido en el barrio cerrado", describe: "Los policías habían armado como un pasillo donde te golpeaban: nunca me habían pegado tanto. Te sacaban la entrada, no la cortaban. Alguien que estaba afuera me contó que las revendían". Martín revela que escuchó ofrecer "$ 20 por la entrada".

Según los cálculos de Bruno, a las 22 cortaron Juan B. Justo y dividieron la fila en dos, también a la altura del barrio Kennedy. A las 22.30 empezó a llegar la hinchada de Vélez. "Eran pocos y, como no pudieron pasar, se fueron por otro lado", relata Bruno, que calcula el número en 200.

Una de las curiosidades del evento radicó en las diferentes tipografías que presentaron las entradas. Jorge Elías (20), tiene una distinta a la de sus amigos (ver foto), aun cuando todos la compraron en el local La Estaka (Quilmes). Al respecto de ése y otros temas, Marcelo Dionisio, gerente general de Fénix Entertainment Group (organizador del evento) arguyó: "Nosotros imprimimos las entradas con todos los mecanismos de seguridad". Dionisio revela que las decisiones en materia de seguridad se tomaron en conjunto con el Gobierno de la Ciudad y la Policía. Según dice, trabajaron 225 personas de seguridad privada y 492 policías. "Todo lo certificó la escribana pública Carolina Rovira... Hubo una organización pensada como en el último partido del Clausura entre Vélez y Huracán", se defendió.

-Entonces, ¿por qué cree que se desbandó la entrada?
D: -Un grupito de chicos quiso entrar y ahí se armó el lío, entraron algunos, se detuvo el cacheo, que había uno cada 100 metros. Pero después se reestableció.

El hermano menor de Rubén, Emanuel (16), buscó pistas en el celular. Ahí pudo constatar que entre las 4 y las 6 AM del domingo, horas antes de que un grupo de chicos que jugaba al fútbol lo encontrara inconsciente, un llamado salió desde el aparato de Rubén, que estaba en uno de sus bolsillos, al igual que la entrada sin cortar para el show que quiso ir a ver. Con el correr de los días, el parte médico del Centro Gallego reveló que Carballo está sumido en un coma profundo, con asistencia respiratoria a causa de una fractura expuesta de cráneo. "No le falta nada, no fue un robo y tampoco pudo haberse caído porque no tiene quebradas las piernas ni nada, pero en el brazo tiene un golpe como el de un palo y está azul por los chorros que despedían los camiones hidrantes", dice Emanuel, interpretando que la Policía está implicada.

Al respecto, el comisario Néstor Rodríguez, jefe de prensa de la Policía Federal, manifestó desde su rol de vocero: "Se están haciendo las investigaciones correspondientes. Se tiene que establecer si las lesiones son provocadas o producto de un accidente. En principio, no guarda relación de causalidad el hecho del joven con los disturbios en la avenida Juan B. Justo porque este chico apareció el domingo".

-Sin embargo, Rubén Carballo aparece teñido de azul, lo que determinaría que no fue ajeno al accionar policial...
Rodríguez: -La Policía arroja el líquido azul a las personas que tiraban piedras, botellas, etc. porque tiene atribuciones para utilizar elementos para restablecer el orden de ocho mil personas. Los organizadores del evento decidieron cerrar las puertas porque ya no daba más el campo.

La versión de Néstor Rodríguez es ahora refutada por la de Martín y Daniela: "Cerraron las puertas y adentro no estaba lleno. Incluso había gente que se sentaba en el piso". El Sí! también da fe de esos dichos.
-Le puedo asegurar que el sábado no hubo que intentar colarse para ser reprimido. Llegué caminando pasadas las 21, no vi disturbios y sin embargo me corrió la montada...

R:-En la masa no se puede distinguir. Por eso no voy a eventos así.

jueves, 19 de noviembre de 2009

Jason Mraz: "La música es accidental"

El martes y el miércoles tocó en el Gran Rex por primera vez en el país.

Publicado el 17/11 en el suplemento Si!
Por Ivanna Barbagallo

"No me gusta hablar de mi trabajo, pierde la magia". En los niños al cruzar la calle, en los árboles, en una aspiradora, en un pájaro o en las pequeñas cosas de la vida: en todo esto, el cantautor yanqui de 32 años dice encontrar un pentagrama donde escribir música. Pero difícilmente encuentre cómo poner todo ese mundo en palabras. En el Gran Rex, las chicas se pillarán con I'm Your, hit de su último álbum We Sing, We Dance, We Steal Things (que vendió 2 millones de copias). Vendrá con el mix de ritmos que implementa en una base pop con condimentos del reggae, funk, rock, folk, R&B, quizás por incluir algo de cada uno con los que compartió escenario: Alanis Morissette, Dave Matthews Band, James Blunt, Ohio Players o los Rolling Stones, entre otros artistas.

¿Cuáles son tus expectativas para el show del martes?
–Estamos muy contentos. No es la primera vez que voy a tocar en un país nuevo, pero cada vez que salgo al escenario es como si fuera la primera vez. Para eso trato de no estar nervioso porque es una pérdida de energía.

En 2002 lanzó su primer albúm Waiting for my rocket to come, que fue disco de platino; en 2005 vendría Mr. A-Z y al año la canción I´m your fue su consagración en el mapamundi, editado en su último cd We sing, we dance, we steal things en 2008. El tercer disco tiene un nombre derivado de una obra del artista David Shrigley -quien además le hizo la artística- y fue precedido por tres EP: We sing, We dance y We steal things.

- ¿Cómo fue el proceso de escritura de tu último cd?
- Me gusta explorar y ser una especie de científico loco cuando escribo canciones pero el proceso es ahora. No se qué rumbo va a tomar la canción hasta que cree un nuevo álbum. Es siempre la misma cosa: escribo canciones sobre el crecimiento, la felicidad, el amor...
Su inspiración proviene de cualquier cosa que haga sonido: pájaros, películas, otras personas, una aspiradora, libros, (su preferido es Life of Pi del canadiense Yann Martel, una novela fantástica sobre un niño Indio que realiza prácticas espirituales).

-Se nota que sos muy sensible, ¿Se puede volver una desventaja?
Sí, a veces es una ventaja pero a veces soy demasiado sensible.

-¿Y en qué te refugias cuando te sentís vulnerable?
Uso la música, drogas, lo que tenga a mano...gente, animales, mi gato.

Aunque por estas latitudes pegó con I´m yours a principios de año, en 2007 ya había recorrido los hogares yanquis con el sencillo The Beauty in Ugly para la versión norteamericana de la serie Betty la fea, que tiene su gemela en español (al igual que Lucky, su otro hit del actual disco que canta a dúo con la mejicana Ximena Sariñana).

-¿Cómo te sentís cantando en español?
-La memorización es lo principal para cantar y es muy difícil que tenga sentido porque mi entendimiento del idioma es mínimo.

-¿Cuál creés que es la mejor banda del momento?
-No se, me encanta el duo de Méjico, Rodrigo y Gabriela, me gusta la música acustica y ellos son sólo dos guitarras criollas.

Se define como un "naturalista", un amante de los instrumentos acústicos, de las voces, de los instrumentos de cuerda. Para el resto, le cuesta hacer definiciones sobre música porque entiende que hablar de ello es "redundante". "La música se escucha, no se evalúa", agrega y allana el camino a los periodistas de futuras entrevistas.

-¿Hay algo que no te guste de tu trabajo?
-Sí, hablar de mi trabajo, de mis influencias porque está todo inventado. Todo sobre música es imaginación. Es hablar de mentiras que inventé, de ficciones que tengo que repetir una y otra vez pero es como hablar sobre cómo se siente un dolor que de tanto hablar éste desaparece. Es muy difícil de explicar la música, nadie sabe cómo afecta al cerebro ni por qué más a unos que a otros. Es accidental ¿Quién sabe?

martes, 17 de noviembre de 2009

"Hicimos un desastre, chau"


¡Fuera abajo! ¡Fuera abajo, otra vez! Uno de los derrumbes fue en la previa: el de una de las vallas de la entrada a Vélez, que dio inicio a las corridas y colados, a los heridos y detenidos. El otro, fue durante: el de un show con poco aceite, altibajos con sentimientos punk y algunos sinceramientos. Afuera muy stone adentro, ¿la gran Sex Pistols?

Publicado por el suplemento Si! el 15/11.
Por Ivanna Barbagallo


El show anunciado para las 21.30 tenía a esa hora más de una cuadra de cola de gente que lo esperaba sobre Juan B. Justo. Cuando la voz de Viejas Locas se escuchó a las 22.50, muchos oídos apiñados aún quedaban afuera del estadio.

Al igual que en la primera de las tres fechas que los Rolling Stones dieron en el estadio River Plate en 2006, la entrada al concierto del regreso de Viejas Locas se desmadró cuando cientos de fanáticos sin entradas intentaron ingresar (y algunos lo lograron). La intención de los "sin entradas" dejó un tendal de vallas derribadas, piñas, balas de goma, corridas (de personas y caballos), botellas voladoras, heridos y 44 detenidos. Cuatro de los arrestados fueron liberados hoy a la mañana y los restantes están esperando la liberación. Según fuentes policiales, la mayoría entró por resistencia a la autoridad o por violar la ley de drogas y dos por tentativa de robo. Alrededor de 30 heridos leves fueron trasladados al Hospital Vélez Sársfield (donde todos fueron dados de alta) o el Enrique Tornú.

Adentro, también se derrumbó la idea de un show regreso supercalifragi.... Empezó al palo con "Intoxicado", fuegos artificiales, algunas bengalas (!), muchas plata en la puesta en escena, un escenario grande muy bien iluminado, decibeles acordes a un recital -ejem-, y un campo repleto que brincaba eufórico.

Pero el éxtasis fue decayendo con los tiempos muertos cada vez más frecuentes entre tema y tema, sobre todo después de "Todavía estás ahí". A continuación de "Los chicos de la Oculta" subió Carlos El Negro García López, quien aportó calidad musical al show.

De todos modos, la descoordinación encontró justificativo en el vale todo de la adoración popular, con Pity como nuevo ídolo. En concordancia con su nuevo look, su actitud punk predominó sobre los acordes: tiradas en el piso, revoleo de dos guitarras al público, una escalada a las luces más altas del escenario y sinceridad extrema. Vale decir, algunos flashbacks con "The Great Rock and Roll Swindle" o "La Gran Estafa del Rock and Roll" de Sex Pistols se materializaron: "No les vamos a decir como Sex Pistols que les robamos el dinero porque no es así, hoy no". Fue necesaria una explicación esperanzadora a los silencios entre los temas: "Hoy no ensayamos, nada más"

Fabián Fachi Crea, uno de los fundadores del grupo, se despidió así: "Hicimos un desastre, chau". Aunque después, volvieron repetidas veces al escenario. En total fueron 29 temas con los más conocidos de la banda de Villa Lugano como "Nena me gustas así", "638", el nuevo "Perro Guardián", "Me gustas mucho", "Niños", "Hermanos de sangre", "Perra" y el cierre con un repetable "Eva".

Momentos ácidos. Frases psicodélicas del Pity fueron recibidas con risas y aplausos como el pedido del flash al iluminador: "Haceme Pokemón". "Si fuera como Perón echaría a todos los rolingas, en un momento nos sirvieron pero ya no", fue otra para el recuerdo que le tiró al púbico con algunos chiflidos de fondo de desconocida intención.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Último Pepsi: LFC se van ¿Vuelve IKV?

Por Ivanna Barbagallo

El domingo finalizó la quinta edición del Pepsi Music con un inpecable Catupecu Machu en el escenario Claro. Dante Spinetta cerró en el Isla y dejó abierta la posibilidad de que vuelva Illia Kuriaki an The Valderramas (IKV) a la vez que Los Fabulosos Cadillacs anunciaban su re-despedida. El volúmen escaseó y el público demostró su descontento (por los decibeles en relación al precio de la entrada)

Con su fiesta gitana sorprendió Gogol Bordello, una de las mejore performances de la noche. El violín frenético de Sergey Ryabtsev hizo estallar la audiencia, empero sin volúmen. Por estricta ordenanza del Gobierno de la Ciudad y a causa de la denuncia de una vecina por ruidos molestos el volúmen debió pasar de 105 a 95 decibeles.

Más tarde vendrían Los Fabulosos Cadillacs (LFC) junto a Misterio (la banda de Flavio Cianciarullo con su hijo batero) y anunciaron que se separarían nuevamente.

El cierre del escenario Isla (en coordinación con el show de LFC) lo hizo Dante Spinetta con canciones de su último disco "El Apagón" como En la mía, Seas quién seas, Ponémela en la cara y Olvídalo, que suele deir "IKV no creo que vuelva así que no pregunten más y pasenme la yerba", esta vez dijo "IKV quiero que vuelva". Mientras, la otra mitad del extinto grupo, Emmanuel Horvilleur, miraba desde abajo. Al finalizar su show, Dante invitó a sus seguidores a quedarse a ver a sus amigos de Calle 13, que cerraron en el escenario Pepsi.

Con un show multitudinario pero con problemas insalvables de sonido (que todo el tiempo parció como si algo le faltara) los puertoriqueños hicieron bailar al Club Ciudad de Bs. As. desde la primer canción: No hay nadie como tu.


En la espalda, René Pérez lució un "Say no more" -como lo hizo en su último espectáculo en Argentina en abril pero ésta vez menos denunciante que el "¿Dónde está Luciano Arruga?"-. El sonido no estalló en ningún momento, lo que salvó el show fue el carisma del líder que tenía a las chicas "escupiendo versos".

El broche lo ajustó Catupecu Machu que, a pesar de los 95db se oyó impecable, con temas nuevos de Simetría, el último álbum y con un a capella de Fernando Ruiz Díaz de Cuadro dentro de cuadros que imrovisó por un problema en su guitarra.

Viajar sin mapa y sin pegar un ojo

René Pérez visitó Buenos Aires: salió de ronda y grabó con Dante Spinetta. Habló de sus viajes y de su rol como presentador en los Premios MTV.

Publicado por el suplemento Si! el 18/09.
Por Ivanna Barbagallo.



Cuando nos juntamos con René no dormimos": Dante Spinetta lo expresa entrecortado por un bostezo y deja de manifiesto que el máximo exponente del pecado estuvo en Buenos Aires durante el fin de semana.

Luego del lanzamiento de Sin mapa, el DVD que registra los viajes de Calle 13 por América Latina, de enterarse que fue elegido para ser el presentador en los Premios MTV (15 de octubre, desde Los Angeles) y de las posteriores nominaciones, el Residente llegó el martes de incógnito a Buenos Aires. El jueves anduvo vagando por Club 69 con Dante, su amigo y ahora también contrincante en la terna "Mejor Artista Urbano" de los Premios MTV. El sábado estuvieron por Rumi y después de ahí se juntaron en la casa de un amigo en común en Villa Urquiza a improvisar. En las andanzas se prendieron Rafael Arcaute (productor de Calle 13), Valentino Spinetta y Antonio "Toy" Hernández, ex tecladista de Control Machete, quien también hizo escala en el país para disfrutar de la movida porteña.

"Estoy cansado porque ayer terminamos a las cuatro de la mañana de grabar mi disco", revela Dante sobre la participación de Residente en el CD que saldrá a la venta antes de fin de año pero que aún no tiene nombre. Y agrega que habrá "otros invitados estelares".

Esta visita a la Argentina (que se repetirá en noviembre para tocar en el Pepsi Music) es más bien su modo de conocer distintas realidades que le ofrezcan materia prima para escribir. Esa actitud de sabueso no le deja otra que seguir por ahí "de rolo" y que, en definitiva, el nombre de la banda no se convierta en una simple etiqueta nominal. "Si no conozco no puedo componer, escribiría cosas autobiográficas y sería un aburrimiento", concluye Residente. Así lo explica en Sin mapa, que salió hace unas semanas en la Argentina y que muestra lo más oculto del continente latinoamericano: "La gente se pregunta qué inspira a Calle 13, pues sencillo: lo que nos rodea".

-¿Cómo surgió la idea de hacer un documental?

-A mí se me ocurrió y luego de hacer esto fue creciendo la idea. Originalmente iba a ser algo para nosotros, no un documental.

-Y al final lo editaron...

-Sí, quedó súper bueno. No tiene el más mínimo porcentaje de arrogancia, es genuino.

-Dijiste que conducir los Premios MTV está bueno para decirle a la gente "lo que te venga en gana". ¿Qué tenés en mente?

-(Risas). No te digo ahora porque sino me sacan, creo que MTV va a tener un delay de diez segundos para borrar, pero voy a pedir que no me editen tanto.

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La última cita se entiende en perspectiva hacia el pasado, con su interpelación al "filósofo argentino" Diego Maradona cuando reprodujo la frase que lo hizo recorrer el mundo por última vez. René lo hizo en el podio de ganador como mejor artista urbano en los Premios MTV Latinoamericanos 2009.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Vera Spinetta: "Me da gracia verme en la tele"

A punto de cumplir los 18, la menor de los Spinetta cuenta sobre su naciente carrera como actriz de cine ("Las viudas de los jueves") y televisión ("Mitos").


Publicado el 31 de julio de 2009 por el suplemento Si!

Por Ivanna Barbagallo


Todos somos un poco tortugas. Por lo menos, al momento de elegir la carrera que queremos seguir, nos encontramos con esa mochila intransferible que nos marca lo que nuestros ancestros forjaron. Un poco es así para Vera Spinetta, la más joven del clan, que admite que tiene que ser "buena en lo que haga", por la historia que sus familiares más cercanos le dejaron. Sin embargo, puede hacerse cargo del legado artístico sin problemas: "No soy la oveja negra, no la hay. Estoy inaugurando la actuación en la familia".

Desde los cinco años tiene en claro que quiere actuar: "Hacía danza y a la salida de una clase me di cuenta de que quería ser actríz, todo el tiempo interpretaba personajes. Pero no lo veía". El año pasado dejó el colegio para dedicarse al rodaje de Las viudas de los jueves. Revela que la rutina no es para ella y que siempre le resultó difícil el colegio pero que igual va a dar las materias para concluir la etapa.

-¿Cómo ves que tu primer trabajo haya sido en cine?

-¡Ay, qué lindo! Me considero afortunada, nunca imaginé que lo primero iba a ser una película y menos de Marcelo Piñeyro, que me parece un gran director. Sólo vi un par de escenas, pero lo que vi me pareció increíble. En realidad, me da vergüenza verme porque empezás a juzgar. Pero le puse mucho empeño.

-Y verte en la televisión, ¿que te produce?

-Me da mucha gracia verme en Mitos porque tengo 17 años y hago de Lucía, que tiene 14, y parezco de esa edad. Para eso me remonté a cómo viví esa época.

-¿Qué tienen en común?

-Somos muy caprichosas, aunque ahora trato de lidiar con eso. Soy familiera y sensible como ella, pero no soy tan clásica ni religiosa: nunca lo fui. Ella está en una etapa de elección donde se seleccionan amistades y está experimentando salir con una chica.

-¿Vos también experimentaste con chicas?

-No, siempre estuve ocupada en los hombres. Siempre me gustaron muchos a la vez (NdR: suelta una carcajada). No tuve mucho tiempo tampoco, hace un año y medio estoy de novia y me olvidé de todo.

-¿Quiénes son tus referentes teatrales?

-No tengo. Hay muchos que me gustan. Norman Briski me parece excelente y tal vez empiece a estudiar con él el año que viene, pero me da un poco de miedo. Igual soy amiga de la hija (NdR: más risas). En Las viudas de los jueves aprendí de los grandes porque no me acerqué de cholula, fui como soy.

Para aquellos capaces de hacer cualquier cosa con tal de tener un segundo de exposición mediática (onda Guido Suller y compañía) o las portadoras de los glúteos turgentes que salen en las revistas de chimentos, la fama es el capital más preciado. Sin embargo, no es así para la más pequeña de los Spinetta, que prefiere juntarse con amigos en una casa y evitar la muchedumbre de un boliche. Su mamá le advierte que también eligió una carrera donde es posible que la paren por la calle dentro de poco pero, sin duda, prefiere que la reconozcan por su propio mérito que por ser "la hija de".

-Parece que te pesa un poco el apellido ¿Tuviste malas experiencias con eso?

-Muchas veces me pregunté por qué mi vida es así. Una persona se me acercó como amiga, pero fue por interés. Por ahí estoy en la playa en bikini y se acerca alguien y tal vez no tengo ganas. Igual lo entiendo, no me enoja.

-¿Qué miedos tenés respecto de tu carrera?

-A veces me agarra temor de no poder tomarme un café tranquila. No quiero ir en el colectivo y que me miren pero esto es un pack, viene todo junto y es lo que amo. No puedo escapar.

jueves, 20 de agosto de 2009

Desempolvemos emociones

Es triste ver hechos como los acaecidos en relación al veredicto del juicio por la tragedia de Cromañón. Me siento un poco con la obligación de expresar lo que siento al respecto, que no es por eso escaso de confusión. Es probable que muchos de los lectores de estas líneas sepan el por qué de mi necesidad. A los otros les cuento que parte un poco de las emociones removidas, quizás empolvadas, que me produce revivir la tragedia del 30 de diciembre del 2004, donde perdí a una amiga.

Espero no acercarme a un sentimentalismo fácil pero, sin querer, esa es la sensación que a uno le queda cuando le cuenta a alguien por primera vez que es “amiga de alguien que murió en Cromañón”. Estimo que la obligación me nace, en parte, de recordarme que compartíamos el amor –idílico por ese entonces- a una profesión: casi al unísono decidimos hacer carrera de periodistas. Ella por la Sociología, yo por la Ciencia Política pero las dos en busca de… En la búsqueda. Detrás de las pistas de alguna o muchas verdades que pretendieran revelarse. Hoy sin buscar demasiado salió a flote mi perspectiva, ineludible ante las palabras que se hilvanan solas antes de sentarme a escribir.

Absurda. Esa es la palabra que encuentro para definir la sentencia. Hay un bache lógico que el veredicto dejó: si el manager es culpable, los chicos de la banda de Callejeros estaban al tanto de lo que sucedía. A menos que quiera pensarse que Diego Argañaráz lo hizo a sus espaldas, algo no muy creíble a priori. Sin embargo, nada de eso me cambia.

Sentí una mezcla de sensaciones que me hicieron recordar aquella larga noche en vela, que me encontró en Miramar y me dejó abstinente de festejar el año nuevo por un año. Fueron dos períodos en uno, que culminó recién con un duelo acabado y muy privado. Tristeza es lo que me da ver que hay quienes no pueden despegarse ni un instante de esa noche. Como dice Walter Benjamín, filósofo alemán de Siglo XIX, la justicia siempre excede al derecho. Esa palabra tan anhelada es un ideal que corresponde a cada uno de manera individual, así como la libertad, que tampoco puede volcarse en leyes, ella siempre es mayor a lo que se puede poner en un papel.

Los ideales tienen eso, son hermosos en nuestra mente y por ser un pensamiento es que se amplifica su hermosura porque justo cuando los queremos poner en práctica se desvanecen sin consultar a su progenitor. Por lo tanto, no se puede pretender cerrar una herida con la justicia, que parece asemejarse a la arena seca imposible de apretar en un puño. No existe veredicto que pueda satisfacer a los familiares y amigos que quieran sanar con él su dolor.

Tengo la convicción de que fue muy importante que se expidiera la justicia en este caso y en un relativo corto plazo. No se si es justa o no la sentencia, no entiendo palabras jurídicas pero puedo comprender que el remedio no está en Tribunales. Entiendo imprescindible que no se repita algo similar, para mí, eso es hacer justicia. Sin embargo a esto lo encuentro aún más difícil que agarrar la arena seca. Teníamos la experiencia de Kehyvis, otro incendio donde murieron 17 chicos en el ´93, y dejamos prescribir la causa.

Algo de intolerancia me generó observar el festejo impúdico de los que hinchaban por la banda musical porque eso fue, una hinchada. Un Boca-River sangriento, dos rivales, uno se ríe y el otro llora y se enviolenta, irracional pero lógicamente –aunque la expresión parezca contradictoria-. Lo mismo me produjo la señal inglesa de dedo mayor hacia los padres de las víctimas de parte de la madre del Pato Fontanet, el cantante. Insisto en mi nulidad para comprender la pertinencia del veredicto pero me provoca mucho rechazo la actitud de la banda luego de Cromañón. No entiendo en qué momento se generó el abismo entre ambos bandos si antes eran uno, ni la soberbia de algunos integrantes de la banda que se enceguece por el brillo del camino a la gloria que pretenden.

Los primeros días que se habló de la sentencia no me movilizó mucho el tema. El segundo tampoco, el día de la sentencia tampoco pero hoy, ya cargada de las repercusiones y sin poder eludir adentrarme en el tema, que en cada grupo que frecuento es comentado, no pude evitar racionalizar una angustia nostálgica por lo que fue aquel día. Y no está mal hacerlo de vez en cuando y con entereza, permitiéndome recordar del mejor modo a aquella persona por la que tanto lloré.

A Sole, a las otras 193 víctimas fatales de Cromañón y a las incalculables personas que lo padecen y sobreviven.



lunes, 10 de agosto de 2009

La naranja mecánica del 2009




El clásico film de Stanley Kubrick de 1972, que representa los intentos conductistas por “enderezar” a los delincuentes, parece tener hoy un significado fundamental cuando se pone en boga la inseguridad social y la delincuencia juvenil. El film parece demostrar que Alex, el protagonista rebelde con intereses de violación y ultra-violencia, es efecto de la misma sociedad, que termina por volverlo loco.


Ya por el 1500 Tomás Moro en Utopía comenzaba a comprender a la delincuencia como un producto social y a ver cuán injusta era la sociedad echando toda la culpa a los ejecutores de la delincuencia y dándoles la pena capital -para ese entonces- cuando es ella también quien los crea. Sin embargo, en el análisis de la delincuencia en el 2008 estos conceptos tan útiles para entender la dinámica social, parecen haber sido dejados de lado.


La novela de Anthony Burgués, publicada en 1962, muestra que todas las acciones sobre o con un hombre producen sus efectos en él. La película lleva necesariamente a entender que los hombres son seres sociales, y como tales, tienen formas de aprehender la realidad, con modos necesariamente subjetivos; estas características son imposibles de modificarse con ecuaciones matemáticas ni soluciones radicales.


A pesar de que el clásico se sitúa en una sociedad industrial, con el auge de la moda sicodélica, el análisis del largometraje puede aplicarse a las sociedades posindustriales contemporáneas porque la delincuencia no disminuyó, por el contrario, la inseguridad es hoy el caballito de batalla de cualquier político.


Entonces, ¿no sería óptimo que los candidatos vieran que las soluciones no pueden ser la construcción de más cárceles o una ley que baje el número de edad para poder mandarlos a prisión? ¿No les daría muchas herramientas ver el clásico de Kubrick?


Hoy, luego de pasar por lapsos crueles de Estados duros, estamos en un momento donde todo vale, y ni siquiera se piensa un modo de entender la cuestión social: el Estado está ausente y muchos optan por la justicia por mano propia. Ya no está el fabuloso debate que instaló La naranja mecánica en nuestras mentes, sólo nos queda de su presencia su ácido sabor.
La foto: Tomada a principio de año en una manifestación que pedía justicia por Mauricio Vega, un pibe de barrio víctima del gatillo fácil de alguien que se excusó en un robo imporbado. La delincuencia parece no tener un sector social que la identifique.

viernes, 24 de julio de 2009

Alejo Ortiz: "Sigue habiendo holocaustos"



Se enciende un cigarrillo y reflexiona sobre el tópico de la obra Todos los judíos fuera de Europa, donde hizo su primera actuación teatral en 2007. El actor que encarna a César en Don Juan y su Bella Dama muestra sus pensamientos ideológicos más profundos, que van contra la frivolidad televisiva.
(entrevista hecha en 2008)



Es el mediodía en el barrio de las Cañitas cuando la figura de Alejo Ortíz se acerca apresurada, como si estuviese llegando tarde. Por el contrario, es puntual. De aquel adolescente que protagonizó Verano del ´98 sólo queda experiencia incorporada. A los 34 rememora el encuentro con la actuación. Es hijo de un director de teatro y la actriz Susana Ortiz y, como no podía ser de otra manera, se encaminó a explotar su veta artística. Estudió Bellas Artes pero cuando se recibió se dio cuenta que “no quería ser maestro”. Fue entonces que eligió otra carrera: cine. “Y ahí -describe- haciendo los ejercicios delante de cámara para el grupo, me di cuenta que me gustaba la actuación”. Esa colisión, aunque tuvo la desaprobación de su madre, sería mucho más que un capricho inmaduro.

- ¿Cómo es la relación con tu madre en cuanto a tu profesión?
- Cuando decidí empezar a actuar lo charlé con ella y creía que lo estaba eligiendo por mandato familiar. Igual empecé a estudiar con Norman Britsky y seguí estudiando cinco años más. Con el tiempo vino la aprobación. En muchos momentos hablamos de los trabajos y nos criticamos, a veces no estamos de acuerdo, a veces si. Ella es una excelente actriz pero no tomo cosas en lo técnico para trabajar porque nos formamos en tiempos distintos con maestros diferentes. Lo que tomo de ella es la fuerza que tiene como actriz. Creo que eso es de familia. Nos damos bastante bola en el trabajo. Todas nuestras críticas nos las tomamos de manera constructiva.
- ¿Cómo realizás el proceso de construcción del personaje?
- Todo depende del personaje y del contenido del proyecto que estés haciendo. Por ejemplo, en Todos los judíos fuera de Europa, si bien yo sabía mucho del tema porque me apasiona históricamente, me puse a estudiar sobre el holocausto, vi muchas películas, hablé con sobrevivientes que viven en Argentina y con gente de la comunidad alemana. Después viene la construcción con el director y la búsqueda en los ensayos. Por lo general, a mi me sirve más abordar primero lo físico y eso me va llevando al proceso interno.

Subirse al escenario le generaban miedos que con los años pudo superar. Eligió esa obra para afrontar aquellos temores porque cree que las soluciones finales no quedaron en el holocausto judío. “Es un horror que siguió y seguirá pasando: con los inmigrantes que están en España encerrados en containers que parecen viviendas, en Guantánamo con los árabes. Vivimos la solución final en este momento.” Dio muchas charlas con Salo Pasik en comunidades judías donde trataba de decir que el holocausto judío era un horror pero que había que “concientizarse que seguía habiendo holocaustos, tremendos, que no era el único”. Sin embargo, por mucho que se esforzó por mostrar su mirada, a veces se vivía como una “falta de respeto” su opinión.

- ¿Cuál creés que fue la función social de esa obra?
- La memoria. El pueblo judío la tiene muy ejercitada pero está haciendo el esfuerzo para que los jóvenes no la pierdan, porque la están perdiendo. Al igual que nosotros, que también tuvimos nuestro holocausto. Si no se tiene memoria es imposible construir una sociedad. Hay gente de 19 años que no sabe quién es Jorge Rafael Videla, así es imposible, pero no es culpa de la gente de 19 años… Es producto de la sociedad en que vivimos. Es fruto de la frivolidad del capitalismo que avanza a pasos agigantados. La exclusión social, por ejemplo, es una solución final también pero de otro modo.
- Sos un personaje de la televisión, que es el referente principal de la frivolidad capitalista, pero tenés una posición muy crítica hacia el sistema ¿Cómo se trabaja con esa contradicción en el medio?
- Esos son los tiempos en que vivimos. Cuando tengo que pagar el alquiler no tengo contradicción porque vivo en este sistema igual que vos, igual que todos. Creo que se lucha tratando de tener el compromiso donde se pueda. A veces trabajo en programas frívolos y a veces no, pero si el programa es trivial trato de tener el compromiso de actuar y tomármelo lo más en serio posible. Ahí está mi ideología. Es difícil para mí igual, creo que está todo muy confundido.
- ¿Cómo te imaginás en 10 años?
- (Mira para arriba y piensa…) No se la verdad. Podría hablar de lo que me gustaría: tener una familia, con hijos, no pasar baches económicos y esas cosas. Lo mismo que todo el mundo en el fondo, pero realmente no sé si me imagino así. Quizás sigo siendo soltero.

Revela que de César, su actual personaje en la tira de Telefé*, tiene mucho: ambos están en medio de una separación y tienen amigos muy arraigados. Se diferencian en que “quizás” no es tan torpe como César, ni tan “looser”, aunque en el sentimiento sí. Se define como un melancólico que tiene pensamientos “medio darky”, aunque se escuda tras un actor sonriente y seguro. En los 50 minutos de entrevista logra despojarse de esa imagen fuerte y ahonda sobre sus inseguridades personales: los miedos que le tenía al teatro y su cuenta pendiente con el cine. Sin embargo, una vez apagado el grabador, vuelve el personaje social de hombre seguro que se profundiza con el pedido de una foto de parte de una fan, al grito de: “Lo sigo desde los 11 años”.
*Don Juan y su Bella Dama, se emitió durante el año 2008 por Telefé.

sábado, 18 de julio de 2009

Cuatro meses sin Luciano Arruga


El adolescente de 16 está desaparecido desde el 31 de enero. Fue visto con vida por última vez en un destacamento policial de Lomas del Mirador y la Fiscal de la causa apunta a la Policía. En un barrio conmovido últimamente por la inseguridad, los más pobres, los "sin voz", son los que la sufren a diario.

Por Martín Filipic, Alejo Díaz e Ivanna Barbagallo

El primero de febrero pasado, la madre de Luciano Arruga, Mónica Alegre, denunció en el Destacamento policial de Lomas del Mirador, partido de La Matanza, que su hijo no había vuelto a casa. Un rastrillaje hecho con perros confirmó que, la noche que desapareció, el menor estuvo en esa dependencia y en un patrullero. Los ocho policías que estuvieron de turno aquella madrugada fueron pasados a disponibilidad.

Luciano vivía en una casilla del barrio 12 de Octubre de Lomas del Mirador y ya había estado demorado en esa dependencia policial el 21 de septiembre de 2008 acusado de robar MP3 y MP4 a chicos del Colegio Fátima, aunque el Juzgado de menores Nº 3 desestimó la imputación.

Inaugurado en septiembre de 2007 y ubicado en la calle Indart 106, el Destacamento no tiene calabozos, no puede alojar detenidos y menos aún a menores. El paso de Arruga no figura en ningún libro a pesar de que ese día ingresó por la mañana y recién se retiró a la noche acompañado por su madre y muy golpeado, según se corroboró después en el Policlínico de San Justo.

La noche del 31 de enero Luciano fue visto por última vez. Estaba en la plaza República Argentina, ubicada en Perú y Necochea, a sólo seis cuadras del Destacamento, cuando la policía lo detuvo. Ya pasaron cuatro meses y sigue desaparecido. La hermana de Luciano, Vanesa Orieta (27), explica que algunos policías habían presionado a su hermano para que robe para ellos. “Sabemos que tenés dos hermanitos y que tu mamá está desempleada y así vas a poder aportar en tu casa”, cuenta Vanesa que le dijeron a Luciano días antes de desaparecer, y que él se negó a aceptar el ofrecimiento.

Pocos días después de la desaparición, la causa -caratulada como “averiguación de paradero”- recayó en la Fiscal Roxana Castelli de la Unidad Funcional de Instrucción (U.F.I.) 7 de San Justo. Desde un principio la familia apuntó contra la Policía, sobre todo desde que un amigo de Luciano apodado “Tito” se quebró y declaró que un compañero de escuela (“Gonzalo”) le contó que la noche del 31 estuvo detenido en el destacamento junto a Arruga y que lo vio agonizando.

A pesar de que Vanesa le manifestó por escrito a la Fiscal su sospecha, la recolección de pruebas y la indagatoria a los amigos de Luciano se delegó a la Brigada de Investigaciones. A su vez, las declaraciones tomadas incluso a chicos de 12 años presionados por los agentes, se efectuaron en la Dirección Departamental de Investigaciones de San Justo.

Resulta extraño pero la hermana de Luciano declaró sólo una vez en la causa. Fue cuando habían pasado cuatro semanas de “investigación” y debió hacerlo en presencia del oficial Herrera, uno de los efectivos que estuvo en el destacamento en la noche del 31 de enero y que fue pasado a disponibilidad por el Ministro de Seguridad bonaerense Carlos Stornelli. Según consta en la causa, los otros siete efectivos apartados -no trascendieron sus nombres- son: Vázquez, Díaz, Montes, Sotello, Márquez, Feiter y Celis.

Ante la inacción de la Fiscal, el 12 de marzo la familia de Luciano concurrió a la Fiscalía General a cargo de Patricia Ochoa. Por la resolución interna Nº 1390, el caso pasó a manos de la fiscal Celia Cejas Martín de la U.F.I. 1: el expediente, que tenía 45 fojas, ahora tiene nueve cuerpos.

Cejas Martín apartó inmediatamente a la policía de la investigación, allanó el Destacamento y después de descartar decenas de hipótesis y pistas que le llegaban a la fiscalía ordenó a la Gendarmería el rastrillaje de un descampado de Monte Dorrego, ya que una línea de la investigación apuntaba a que Luciano podía haber sido enterrado allí. Se descubrió un pozo donde por el tamaño podría haber estado enterrado Arruga y en el que la prueba por olfato de perros de la Policía Federal arrojó un 70% de posibilidades de que Luciano había estado allí.

La Fiscal espera la declaración de “Gonzalo” para pedir la detención de los ocho oficiales implicados y, una vez que eso ocurra, aguardará el permiso del Juez de garantía Gustavo Banco para comenzar las indagatorias a los ocho policías. Cejas Martín también tiene en la mira al oficial Torales, quien no justificó su presencia en el Destacamento aquella madrugada. Según Vanesa, es quien en la primera detención de Luciano “lo sostenía para que los otros policías le pegaran”.

Para la fiscal, “la próxima instancia sería el cambio de carátula a privación ilegítima de la libertad, detención ilegal y tortura seguida de muerte, pero si cambia a desaparición forzada de persona, la causa pasaría a la Justicia Federal, ya que se trataría de un delito de lesa humanidad, situación que implicaría al Estado”. La familia no quiere que se cambie la carátula por ahora porque implicaría un cambio de fiscalía y están conformes con el accionar de Cejas Martín.

Además de la aparición de Luciano y el juicio a los responsables, Vanesa reclama el cierre del Destacamento: “En Lomas del Mirador creció la delincuencia, se instalaron tres prostíbulos y empezaron las zonas liberadas. En esa casa se tortura; se aplica picana y submarino seco. Queremos su cierre para poner un Centro Cultural”.


A pesar de los miles de casos de gatillo fácil reconocidos por la policía como errores, abusos y excesos, desde el fin de la dictadura en 1983 hasta hoy, sólo en once causas se condenó a policías por el delito de tortura seguida de muerte.


Al respecto, el presidente de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de La Matanza. Pablo Pimentel, concluyó: “En el país de los desaparecidos no podemos permitir esto; no puede haber ni uno más”.


Si tenés algún un dato de Luciano que puedas aportar, comunicate a dondeestaluciano@gmail.com .
Más información en
www.lucianoarrugadesaparecido.blogspot.com

¿Quién desapareció?

Un chico del barrio 12 de Octubre como cualquier otro de un barrio humilde. Era morocho, alto y escuchaba reggaeton. Su condición social lo obligó a dejar el colegio pero le había prometido Vanesa que iba a retomar sus estudios. Con su hermana tenía muy buena relación y se había tatuado un “Vane” en alusión a ella.

Luciano Arruga vivía con su madre y sus hermanos varones en una casa que no tiene ninguna comodidad, ni siquiera un baño. Se hizo dueño de un conocimiento empírico perfecto del significado de la discriminación y el abuso de poder por vivir en un barrio humilde. Sin embargo, sabía que no era algo justo. “Luciano no se callaba nada, los policías le decían negro villero, hijo de puta y él les redoblaba la apuesta, los insultaba pero con un lenguaje propio de su grupo y lo golpeaban”, describe Vanesa.

El último tiempo su hermana lo acompañaba hasta su casa porque “lo paraban en todos lados y sabía que iba a pasar algo así”; Luciano, quien cumplió 17 el 28 de febrero pasado, tenía muy en claro cuáles eran las posibilidades de su destino y la impunidad que corre por el conurbano bonaerense, Vanesa se lo alertaba.


Lo primero que se dijo de Luciano cuando no aparecía fue tenía problemas con las drogas, máxima refutada por sus familiares. Sin embargo ¿Cuál es la importancia de tal cosa? ¿Acaso no es el mismo esquema de pensamiento que se aplicó durante mucho tiempo en períodos dictatoriales? Parece que el “algo habrán hecho” aún no se ha ido, perenne en la idea de la criminalización de algún sector, hoy, el de los pobres.

Publicado en la revista Mavirock Nº12.